La posibilidad de que Volkswagen de México reduzca su plantilla laboral encendió las alertas entre el sector empresarial poblano. La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) Puebla advirtió que una eventual salida de trabajadores no sólo tendría consecuencias para las familias afectadas, sino que podría extender su impacto hacia la cadena de proveedores que depende de la actividad de la armadora.
El pronunciamiento ocurre después de semanas marcadas por la negociación contractual entre Volkswagen y el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen (SITIAVW), proceso que atravesó amenazas de huelga y prórrogas hasta alcanzar un convenio que deberá ser sometido a consulta entre la base trabajadora.
A este escenario laboral se suma ahora la incertidumbre sobre el futuro de parte de la plantilla, luego del anuncio de la empresa sobre la supresión indefinida de un turno de producción en dos de sus modelos, medida que podría traducirse en una reducción de personal.
En un posicionamiento fechado este 29 de agosto, Coparmex Puebla reconoció los avances alcanzados mediante el diálogo entre la empresa y el sindicato, pero manifestó su preocupación por las consecuencias laborales de los ajustes previstos en la factoría.
Para el organismo empresarial, el problema trasciende las instalaciones de Volkswagen, debido al peso que la armadora y su red de proveedores tienen dentro de la economía poblana.
“Detrás de cada empleo hay una familia y un proyecto de vida”, señaló Coparmex al advertir que una reducción de la plantilla podría repercutir en toda la cadena productiva vinculada con la planta.
Frente a este panorama, el sindicato patronal planteó la necesidad de construir un plan que permita responder a las transformaciones de la economía mundial, mantener la competitividad industrial y, al mismo tiempo, colocar como prioridad la dignidad y el desarrollo de los trabajadores.
Coparmex consideró que el reto debe abordarse mediante el denominado “diálogo social”, con la participación de los distintos sectores involucrados, a fin de transitar hacia una política económica que permita fortalecer a la región sin dejar en segundo plano las consecuencias sociales de una eventual reestructuración laboral.
La organización expresó además su solidaridad con las familias que pudieran resultar afectadas por la terminación de relaciones laborales y manifestó su disposición para incorporarse a mesas de trabajo encaminadas a encontrar alternativas.
El organismo empresarial recordó que desde enero pasado ha advertido sobre los efectos que el nuevo escenario económico internacional podría generar en sectores estratégicos, entre ellos el automotriz, aeroespacial, tecnológico y logístico.
Por ello, consideró que los ajustes en Volkswagen no deben observarse como un hecho aislado, sino como parte de una transformación más amplia que obliga a replantear la estrategia económica y productiva del país.
La preocupación se produce en un momento especialmente sensible para Volkswagen Puebla, una de las principales plantas automotrices del país y uno de los motores industriales del estado, donde cualquier modificación en los niveles de producción tiene repercusiones no sólo entre sus trabajadores directos, sino también entre empresas proveedoras y prestadoras de servicios.
En este contexto, Coparmex llamó a generar condiciones que otorguen certeza, seguridad y confianza frente a los cambios que enfrenta la industria, sin perder de vista, sostuvo, a las personas y familias que dependen de ella.