El presidente Andrés Manuel López Obrador reiteró que seguirá impulsando la consolidación de la Guardia Nacional, por lo que no desistirá en la presentación de iniciativas de reforma para lograr ese propósito.

“Yo soy partidario de que se presente la iniciativa y, aunque no se tenga la mayoría en este caso, dos terceras partes porque es una reforma constitucional, que pase un tiempo, un periodo y voy a volverla a presentar. Mientras yo esté de presidente, como tengo la facultad de hacerlo, de presentar iniciativas, voy a seguir insistiendo porque no quiero que la Guardia Nacional termine como la Policía Federal”, enfatizó.

En conferencia de prensa matutina, el mandatario destacó la formación de la Guardia Nacional en materia de seguridad pública con el respaldo de las Fuerzas Armadas.

“No voy a dejar de estar planteando que la Guardia Nacional debe consolidarse y sé perfectamente que la mayoría de los mexicanos está de acuerdo con nuestra propuesta. (…) Queremos seguir contando con el apoyo de la Secretaría de Marina, de la Defensa Nacional, desde luego, protegiendo, cuidando los derechos humanos”, apuntó.

También resaltó el avance de la construcción de 242 de 594 cuarteles de la Guardia Nacional. La presencia en territorio permitirá reforzar las acciones de paz en todo el país.

La Estrategia Nacional de Seguridad, basada principalmente en la atención a las causas de la violencia a través de la implementación de los Programas para el Bienestar, ha funcionado y mostrado resultados positivos a lo largo del sexenio, aseveró el jefe del Ejecutivo.

“Si nosotros evitamos el empobrecimiento del pueblo, si damos oportunidades de trabajo, si mejoran los salarios, si se atiende a los jóvenes, hay resultados”, afirmó.

En el Salón de la Tesorería de Palacio Nacional, sostuvo que los delitos de homicidio doloso y secuestro registran una tendencia a la baja. En la obtención de ese resultado, dijo, es fundamental el trabajo coordinado del gobierno federal, estatal y municipal.

“Estoy entregado de tiempo completo, de cuerpo y alma, a garantizar la paz en el país”, expresó.

Ante representantes de los medios de comunicación explicó el análisis del promedio de homicidios dolosos por sexenio a partir de datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública; de 1990 a agosto de 2022 resalta la disminución de 10.6 por ciento de variación total durante esta administración.

Aplazan votación

El grupo de Morena y sus aliados no lograron este miércoles los apoyos suficientes para extender la presencia de los militares en las calles ejerciendo labores policiales, una de las columnas vertebrales de la estrategia de seguridad del gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

La reforma necesitaba el apoyo de un puñado de votos de la oposición; sin embargo, no fue así.

Todos los ojos estaban puestos en los senadores del PRI que, pese a haber mostrado su rechazo en días previos, han estado barajando su posición hasta el último momento.

Entre fuertes presiones, finalmente Morena no ha conseguido la mayoría suficiente, dos tercios de la cámara, y optaron por ganar tiempo devolviendo el dictamen a comisiones. El grupo morenista hizo valer su mayoría simple para rebotar la iniciativa al paso anterior y continuar las negociaciones con el objetivo de sacar adelante la medida en las próximas fechas. En un plazo de 10 días, el dictamen habrá de presentarse de nuevo en el pleno.

La iniciativa, que busca cambiar la Constitución para prorrogar la presencia de los militares en las calles hasta 2028, había sido presentada por el grupo del PRI en San Lázaro.

La semana pasada avanzó en la Cámara baja, con el apoyo de la bancada priista; sin embargo, en el Senado no fue así y los legisladores optaron de momento por el no. El resultado final de la votación trascenderá la ya de por sí polémica prórroga de la militarización de la seguridad pública, iniciada en 2019 por iniciativa del presidente por motivos excepcionales. De salir adelante abonaría el camino a la agenda de gobierno y, a la vez, supondría la casi inevitable demolición de la alianza opositora.

Así lo han avisado los portavoces del PAN y el PRD, que entienden que el PRI está traicionando el sentido de su pacto -todos contra Morena- al presentar una reforma que coincide con las líneas maestras de la política de seguridad del gobierno. Cada vez más voces opositoras sostienen que la lógica detrás de este movimiento es un acuerdo del presidente del PRI, Alejandro Moreno, con el que busca tanto blindarse ante las investigaciones judiciales que enfrenta, como frente a las propias presiones dentro de su partido por derrocarlo. Esta facción rebelde del PRI, en la que se encuentran numerosos expresidentes y cuadros veteranos del partido, tiene mucha representación en el Senado, lo que está dificultado la negociación.

Conscientes del reto, desde Morena han intensificado los contactos desde la semana pasada. Al frente de la operación está el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, por orden directa del presidente.

Fotos: Senado de la República