El auditor Francisco Romero Serrano tiene las horas contadas al frente de la Auditoría Superior del Estado de Puebla.
Este día, durante la Sesión Ordinaria de la LXI Legislatura se aprobó por mayoría de votos una serie de reformas en materia de fiscalización superior y rendición de cuentas y para redefinir la naturaleza jurídica de la Auditoría Superior del Estado y la creación de la Unidad Técnica como órgano de apoyo a la nueva Comisión de Control, Vigilancia y Evaluación de la Auditoría Superior.
Es decir, dicha iniciativa abre la puerta para la destitución de nuestro personaje, quien en días pasados declaró la guerra al gobernador Miguel Barbosa.
Hay que señalar que la Comisión de Vigilancia estará a cargo del Congreso de Puebla, por lo que algunos diputados formarán parte de ella y la Unidad Técnica de la Auditoría Superior del Estado (ASE) será responsable de verificar que el ente fiscalizador cumpla con puntualidad con su trabajo.
Durante la sesión la presidenta la Comisión Inspectora, Olga Lucía Romero Garci Crespo, destacó que con dicha reforma dota al Congreso de herramientas técnicas para evaluar rigurosamente a la Auditoría Superior del Estado y ha resultado —a nivel federal— muy útil para “apoyar a las comisiones que se dedican a revisar el desempeño de los entes fiscalizadores”.
No obstante, ante este escenario, Romero Serrano buscó cobijo y lo encontró, fue nombrado, el 19 de enero de 2022, presidente de la Comisión de Seguimiento al Sistema Nacional de Fiscalización, del Instituto Mexicano de Contadores Públicos.












