Después de días de incertidumbre, angustia y esperanza, familiares de Blanca Adriana Vázquez Montiel confirmaron este jueves su fallecimiento, luego de que autoridades ministeriales les notificaran que el cuerpo localizado en Atltzayanca, Tlaxcala, corresponde a la mujer desaparecida tras acudir a la llamada “Detox Clínica”, ubicada sobre Calzada Zavaleta, en Puebla.

La noticia cayó como un golpe devastador para la familia, que desde el pasado lunes mantenía una intensa campaña para localizarla, luego de que ingresara a un supuesto consultorio estético del que jamás volvió a salir.

Bajo una ligera lluvia y con evidente dolor en el rostro, don Florencio, familiar directo de Blanca Adriana, salió de las instalaciones ministeriales para confirmar el desenlace que nadie quería escuchar.

“No fue lo que quisiéramos… queríamos encontrarla con vida. Ya nos confirmaron el deceso”, expresó con la voz entrecortada ante representantes de los medios de comunicación.

Mientras en el interior continuaban las diligencias ministeriales y entrevistas con personal de la Fiscalía, afuera el ambiente era de silencio, tristeza e indignación.

Blanca Adriana, de 37 años, desapareció después de acudir a una promoción difundida en redes sociales para realizarse un procedimiento de reducción de grasa abdominal por 14 mil pesos. De acuerdo con las investigaciones, el lugar donde fue atendida operaba presuntamente como una clínica clandestina instalada dentro de un departamento acondicionado en la zona de Zavaleta.

La principal línea de investigación señala que la víctima habría sido engañada por personas que se presentaron como especialistas. Cámaras de seguridad captaron posteriormente a varias personas trasladando un bulto y subiéndolo a un vehículo Mini Cooper, imágenes que se volvieron pieza clave dentro de las indagatorias.

El hallazgo del cuerpo en territorio tlaxcalteca terminó por confirmar los peores temores de la familia.

A pesar del profundo dolor, don Florencio agradeció el respaldo de ciudadanos, colectivos, medios de comunicación y autoridades que participaron en la búsqueda y difusión del caso.

“Le agradecemos mucho a toda la sociedad poblana, a todos los que compartieron, ayudaron y estuvieron pendientes”, expresó.

Sin embargo, el reclamo principal fue contundente: justicia.

El familiar exigió a la Fiscalía General del Estado esclarecer plenamente cómo ocurrieron los hechos y detener a los responsables para evitar que el caso quede impune.

“Que no quede impune esta situación. No nada más porque es mi familia, sino porque no se vale. Hoy somos nosotros, mañana puede ser cualquier otra familia”, advirtió.

Hasta el momento, las autoridades mantienen bajo reserva parte de la información relacionada con las investigaciones y continúan las diligencias para ubicar a quienes operaban el supuesto consultorio estético.

El caso de Blanca Adriana volvió a encender las alertas sobre clínicas clandestinas y procedimientos estéticos irregulares que operan bajo promociones difundidas en redes sociales, muchas veces sin permisos, supervisión médica ni condiciones de seguridad para los pacientes.