La imagen llamó la atención desde el inicio de la transmisión. Alejandro Armenta apareció frente a las cámaras con un collarín ortopédico, un detalle inusual que de inmediato despertó preguntas entre quienes seguían una nueva emisión de su programa "Armenta Contigo".
Lejos de esquivar el tema, el gobernador de Puebla explicó el origen de la lesión: años de disciplina deportiva y una intensa actividad física que, aseguró, han sido parte fundamental de su vida.
Entre anécdotas y recuerdos, Armenta habló de su paso por distintas disciplinas como el ciclismo, la natación, el fútbol, el box, el karate y el tenis de mesa. El deporte, dijo, ha acompañado su trayectoria personal y familiar, aunque esta vez le cobró factura en forma de una lesión cervical que lo obliga temporalmente a utilizar el collarín.
Pero el mensaje principal de la emisión no estuvo relacionado con su estado de salud.
Aprovechando el espacio, el mandatario lanzó una advertencia directa a los delegados y funcionarios encargados de ejecutar el Programa de Obra Comunitaria, uno de los proyectos insignia de su administración.
"Si alguien cree que el Programa de Obra Comunitaria es un programa en el que no estamos pendientes, se equivoca", afirmó.
Con tono firme, sostuvo que mantiene una revisión constante de cada uno de los proyectos y dejó claro que no permitirá que los recursos públicos se destinen a obras alejadas de las necesidades reales de las comunidades.
"Yo estoy pendiente, estoy revisando una por una", enfatizó.
Las palabras del gobernador fueron interpretadas como un mensaje interno de disciplina administrativa y control político, en momentos en que el gobierno estatal impulsa cientos de acciones comunitarias en distintos municipios de Puebla.
Antes de concluir la transmisión, Armenta recurrió al humor para referirse a su recuperación. Aseguró que en pocos días dejará atrás el collarín y continuará con la misma intensidad que ha caracterizado su agenda pública.
La lesión, dejó entrever, puede obligarlo a moderar algunos movimientos, pero no a disminuir el ritmo de trabajo ni la supervisión de su gobierno.












