Bajo el principio de que el pueblo decide el destino de los recursos públicos, el gobernador Alejandro Armenta Mier destacó que el Programa de Obra Comunitaria reconoce la capacidad de las familias para transformar su entorno. Subrayó que es tiempo de mujeres y, por ello, cada comité cuenta con una tesorera. “El dinero lo administra el pueblo, y cuando el pueblo lo administra todo sale bien y cuando lo administran las mujeres, sale muy bien porque ellas multiplican todo”, expresó, en concordancia con la visión de bienestar y justicia social de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Precisó que las tesoreras y los comités tienen libertad para adquirir materiales donde encuentren mejores precios, sin condicionamientos ni intermediarios. Recordó que en 2025 se destinaron mil millones de pesos a este programa, en 2026 la inversión asciende a mil 500 millones y para 2027 se proyectan dos mil millones de pesos. Como ejemplo de sus beneficios, mencionó la dignificación del corredor gastronómico de Tepeojuma, espacio donde las familias disfrutan de los tradicionales elotes asados.
Armenta Mier señaló que la transformación del campo requiere innovación, energías limpias y un uso más eficiente del agua. Por ello, destacó la instalación de paneles solares y la tecnificación del riego, además de la incorporación de maquinaria y herramientas que faciliten la producción. También instruyó desarrollar proyectos productivos en coordinación con la Universidad Tecnológica de Izúcar de Matamoros, a fin de vincular el conocimiento académico con las necesidades de las comunidades, promover la industrialización del café y el mezcal, generar riqueza local y avanzar hacia la soberanía alimentaria.
El secretario de Gobernación, Samuel Aguilar Pala, informó que se entregaron 22 cheques del Programa de Obra Comunitaria, por un monto total de 6 millones 987 mil 942 pesos. Explicó que las obras surgen de asambleas vecinales, en las que las y los habitantes determinan sus prioridades, desde pavimentación y sanitarios hasta granjas y otras iniciativas productivas. Los comités, integrados por cinco personas, administran directamente el dinero para reducir costos y aprovechar mejor cada peso. Además, las delegaciones estatales brindan atención en temas de empleo, educación y salud.
En materia agropecuaria, la subsecretaria de Desarrollo Rural, Ana Sharey Eulogio Aguilar, destacó la entrega de 753 apoyos de los programas Insumos Estratégicos para la Producción y Seguridad para el Campo, con una inversión conjunta de 10 millones 171 mil 488 pesos. Entre los beneficios destacan 100 molinos para la elaboración de tortillas y otros productos, en beneficio de más de 300 mujeres con proyectos productivos, así como equipo y herramientas para mejorar las labores agrícolas y pecuarias.
La estrategia también contempla tecnología para elevar la productividad y reducir los costos del trabajo en el campo. Por ello, se distribuyeron más de 500 apoyos tecnológicos, entre ellos tractores y drones, además de 92 animales de raza para fortalecer la ganadería. A estas acciones se suman equipos para transformar el agave, como quebradoras y alambiques, así como la entrega de mil 800 plantas del Programa de Reforestación 2026. El objetivo es que las familias rurales obtengan mayores ingresos y que los productos poblanos alcancen un mayor valor comercial.
Entre las beneficiarias del Programa de Obra Comunitaria, Beatriz Hernández Guzmán recibió 300 mil pesos para mejorar la red de agua potable en la colonia El Totolito y atender el alumbrado público en San Juan Epatlán. Natalia Sánchez Galicia administrará 83 mil pesos para dignificar los módulos sanitarios del Centro de Desarrollo Comunitario de Santa Catarina Coatepec, en Tlapanalá. Por su parte, Wendy Ivana Flores Alamirra obtuvo 80 mil pesos para rehabilitar el Centro de Desarrollo Comunitario de Zolonquiapa, en Tilapa, mientras que Mariana Ladino Vega recibió 188 mil pesos para mejorar el comedor escolar del preescolar Licenciado Adolfo López Mateo, en Santo Domingo Ayotlicha, Tlapanalá.











