¿Es el gusto una decisión personal o un producto de nuestra historia? Bajo esta premisa se presenta una nueva exposición curada por la doctora Adriana Alonso y el doctor Carlos Felipe Suárez, quienes proponen una profunda reflexión sobre el coleccionismo y la evolución estética en México.

La muestra plantea que el gusto no es un concepto fijo, sino una construcción social, histórica y emocional que se transforma con el tiempo, cargada de implicaciones culturales y políticas.

La exhibición reúne más de cien piezas excepcionales provenientes de seis destacadas colecciones del estado de Puebla. El recorrido destaca por su diversidad y profundidad cronológica, en donde se exhiben obras que abarcan desde el siglo XVII hasta los albores del siglo XX.

Además, destaca una selección de 31 retratos que capturan la identidad y el espíritu de dicho periodo.

En el apartado de artesanías, los asistentes podrán apreciar 15 maques michoacanos elaborados entre los siglos XX y XXI.

Uno de los pilares de esta exposición es la investigación académica. Arturo Córdova Durana contribuye con un estudio detallado de la colección procedente de la antigua hacienda jesuita de San Miguel Atotoltepec, aportando un valioso contexto histórico a las piezas.

Más allá de la estética, la muestra busca reivindicar la figura del coleccionista. Se le presenta no solo como alguien que hereda o adquiere objetos, sino como un agente fundamental que conserva e invierte en la preservación del patrimonio artístico para las futuras generaciones.