El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, se deslindó públicamente de Natalia Suárez, delegada de la Secretaría de Bienestar en el Distrito 14, luego de la polémica generada por la difusión de imágenes de una fiesta de cumpleaños marcada por el lujo y la ostentación.
Cuestionado sobre el tema, el mandatario estatal aclaró que la funcionaria no pertenece a su equipo cercano, sino al grupo político del senador Ignacio Mier Velazco, coordinador de la bancada de Morena en el Senado de la República.
“Es gente de mi primo Nacho Mier”, afirmó Armenta al explicar que, durante el proceso de transición de su gobierno, llegaron perfiles recomendados por distintos actores políticos y no exclusivamente por su administración.
La controversia surgió tras la viralización de videos y fotografías del festejo de Suárez, lo que desató críticas por la aparente contradicción entre su estilo de vida y los principios de austeridad que impulsa la Cuarta Transformación.
En conferencia de prensa, Armenta recordó que algunos integrantes de su equipo fueron propuestos por excandidatos a la gubernatura y figuras relevantes de Morena, entre ellos Julio Huerta, Olivia Salomón, Ignacio Mier y la exalcaldesa Claudia Rivera Vivanco.
Incluso, reveló que en una reunión realizada frente al Edificio Carolino, su primo le presentó a varios colaboradores de su equipo político, entre ellos Natalia Suárez.
“Ahí estaban Natalia, el doctor Luis Antonio Godina, Toño Hernández y Paco Ramos, hoy titular del Banco de Tierras”, detalló.
El gobernador enfatizó que todo servidor público debe conducirse con prudencia, al recordar que la vida pública está permanentemente bajo el escrutinio social.
“La vida pública está sujeta a la opinión de todos. Siempre les he dicho que deben tener cuidado con su comportamiento”, expresó, al ejemplificar que cualquier acto puede ser objeto de críticas.
Armenta también advirtió que no habrá trato especial para familiares o allegados que incurran en actos indebidos, y aseguró que el parentesco no será motivo para evadir responsabilidades legales.
“Si un familiar comete una falta, debe asumir las consecuencias. El apellido no es un pase a la impunidad”, sentenció.












