La diputada local Leonela Jazmín Martínez Ayala anunció la presentación de una nueva iniciativa para reformar el delito de ciberasedio en Puebla, con el propósito de fortalecer el marco legal frente al incremento de la violencia digital y garantizar mayor protección a las víctimas.

La legisladora explicó que la propuesta contempla modificaciones al artículo 480 del Código Penal del Estado, luego de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación declarara inconstitucional parte de la redacción vigente.

Precisó que la iniciativa buscará incorporar agravantes relacionadas con la difusión de imágenes, videos o contenido sin consentimiento, además de conductas asociadas con acoso digital, hostigamiento y bullying en plataformas tecnológicas y redes sociales.

“Las mujeres seguimos siendo víctimas de violencia digital y es importante legislar en esta era digital a favor de todas y todos los poblanos”, señaló.

Martínez Ayala detalló que la reforma plantea modificar el primer párrafo del artículo y adicionar un segundo apartado para delimitar con mayor precisión las conductas que actualmente no se encuentran claramente tipificadas dentro del delito.

Indicó que el objetivo central es construir mecanismos jurídicos que permitan proteger la integridad física, emocional y digital de las personas afectadas por este tipo de agresiones, las cuales, advirtió, continúan presentándose pese a las resoluciones emitidas por la Corte.

La diputada reconoció que la propuesta deberá pasar por un análisis técnico y jurídico exhaustivo, así como por un proceso de discusión con las distintas fuerzas políticas representadas en el Congreso del Estado.

Asimismo, adelantó que trabajará la redacción de la iniciativa junto con el diputado Elías Lozada Ortega, con la finalidad de fortalecer el alcance normativo y establecer ejemplos claros sobre las conductas que podrían encuadrarse dentro del tipo penal.

Leonela Jazmín Martínez insistió en que la violencia digital no puede ser minimizada ni normalizada, al considerar que cualquier persona está expuesta a este tipo de agresiones debido al uso cotidiano de teléfonos móviles, plataformas digitales y redes sociales.

“Existe una conducta que sigue ocurriendo y tiene que ser regulada. No podemos dejar desprotegida a la población”, concluyó.