El proceso electoral para la rectoría de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) ha comenzado formalmente, con tres aspirantes que buscan el voto de la comunidad universitaria para el periodo 2025-2029. La contienda se perfila como un pulso entre la continuidad y nuevas propuestas, con los candidatos enfocándose en diferentes estrategias para ganar el respaldo de estudiantes, docentes y trabajadores.

La actual rectora, Lilia Cedillo Ramírez, arrancó su campaña en la preparatoria Enrique Cabrera. Con un fuerte respaldo de la comunidad, presentó su propuesta más audaz: “Rechazo Cero”. 

Esta iniciativa busca garantizar que ningún aspirante se quede sin un lugar en la universidad, incluso si no alcanza el puntaje para su primera opción. En su lugar, se les ofrecería un espacio en su segunda o tercera alternativa, con el fin de ampliar las oportunidades educativas y combatir la deserción. 

Cedillo enfatizó la necesidad de mantener la confianza en la institución para construir una universidad inclusiva y de alta calidad académica.

Por su parte, el académico Ricardo Paredes Solorio eligió la Facultad de Administración para dar inicio a su campaña. Ante alumnos, docentes y personal administrativo, presentó un proyecto centrado en el fortalecimiento de la vida académica y la participación comunitaria en la toma de decisiones. Paredes Solorio lanzó un video en redes sociales en el que resaltó valores como el esfuerzo, la disciplina y el trabajo en equipo, elementos que, según él, serán la base de su gestión.

Mientras tanto, el investigador César Ricardo Cansino Ortiz inició su recorrido en la Facultad de Ciencias Políticas. Su estrategia se diferencia de las demás, ya que se centrará en un contacto directo y presencial con la comunidad universitaria. Cansino Ortiz subrayó que su prioridad es escuchar de primera mano las necesidades y demandas de cada sector, construyendo un proyecto incluyente y participativo. Aunque utilizará redes sociales, su campaña se basará principalmente en el diálogo cara a cara.

Con sus diferentes enfoques, los tres aspirantes buscan conectar con la comunidad de la BUAP para definir el rumbo de la universidad en los próximos cuatro años. 

La contienda está en marcha y el debate sobre el futuro de la educación superior en Puebla promete ser intenso.