Influenciado por un ambiente en el que leer y estudiar poesía era una actividad cotidiana, el doctor Alí Calderón, académico investigador de la Facultad de Filosofía y Letras de la BUAP, de donde también es egresado, refiere que en una sociedad convulsa como la que vivimos, actuar desde la poesía significa también pensar en los demás, como un acto de solidaridad con el otro, porque nos da un respiro para detenernos, volver a la calma y mirar con perspectiva las cosas.
Alí Calderón, quien recientemente fue galardonado con el Premio Iberoamericano de Bellas Artes de Poesía Carlos Pellicer para Obra Publicada 2024 por El sin ventura Juan de Yuste, otorgado por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) y el Gobierno del Estado de Tabasco, recuerda que, su decisión de ser poeta fue natural.
Inicialmente, lo buscó en un taller que tomó con José Vicente Anaya ─autor que hizo las traducciones de Allen Ginsberg y estudió la generación Beat, una corriente por la que sentía una inclinación─.
“Fuimos muy entusiastas en ese taller, pero para mí era muy importante estar con José Vicente Anaya, aprender de él, aprender qué pensaba de la poesía, cuáles eran sus autores, tallerear textos, ahí descubrí una ética de la literatura, me conmovió el ejercicio de crear poesía, eso fue lo que se hizo en aquel 2002”.
Al referir su trayectoria, reconoce que todo autor transita por diferentes procesos, tanto personales como creativos, por el hecho de que todo cambia, hasta el lenguaje y las formas de comunicar. Sin embargo, advierte que un poeta siempre guarda un vínculo con la tradición o historia literaria, con ciertos autores, como una familia espiritual, y en ese caminar tiene que ser también un eslabón con las generaciones de autores más jóvenes, empleando incluso sus estrategias comunicativas.
“La poesía lo que hace es moldear la interioridad en todos los momentos de nuestra vida, porque siempre está buscando explicar quiénes somos, en la sociedad, en el tiempo contemporáneo, como padres, como hijos, como esposos. Las identidades se resuelven muchas veces a través de la poesía, y eso es muy importante, porque las búsquedas identitarias contemporáneas que nosotros vemos a través de redes sociales, también participan en su difusión”.
Como ejemplo, menciona la creación de Círculo de Poesía, una plataforma que nace a la par de Facebook y otros canales digitales que ahora se utilizan también para difundir la literatura. Fue en 2008 cuando con poetas como Mario Bojórquez, Álvaro Solís, Rubén Márquez Máximo, Roberto Amézquita y otros, creó esta plataforma para leer poesía bajo un lema: ser contemporáneos de los poetas del mundo.
La intención no sólo era leer poesía de Puebla, Sinaloa o Yucatán, sino de todo México, Latinoamérica, Nueva York, París, la India o China, porque entendieron la importancia de la traducción de los poetas vivos que circulan sus materiales y la dimensión que daba mirar la literatura desde otro lugar.
Ahora lo que busca el doctor Alí Calderón, junto con su equipo, es crear una base de datos de libre acceso para que toda la gente de la lengua española acceda a los mejores poemas de nuestro tiempo, una labor que, asegura, también realizan dentro de la universidad.
“Lo que nosotros hacemos es trabajar con una base de libre acceso, no cuesta absolutamente nada y tienes a los mejores autores del planeta para leerlos de forma abierta, gratuita, porque de lo que se trata es de acercar la poesía a la gente”.
También recurre a Instagram, donde, por ejemplo, difunde el trabajo de un poeta palestino sobre Gaza, asediado por las bombas, refleja su angustia. Ese post tuvo 1.2 millones de visitas.
“¿Pero con esto se eliminan las bombas? -Claro que no, pero sí genera un pequeño desplazamiento en el sentido común, en conmovernos ante la masacre. Esas son las cosas que hace la poesía. Y para esto sirven las plataformas. Ahora hay que valernos de ellas para llegar al público, es decir, hay que dar una lucha cultural, acercar los contenidos de calidad”, añade.
En su papel como docente, el doctor Alí Calderón reconoce la fortaleza que le brinda la Facultad de Filosofía y Letras de la BUAP, un espacio que considera idóneo para encontrar talentos: “hay una gran evolución, la licenciatura en Letras siempre está muy viva, con gran vitalidad, está a la vanguardia en temas identitarios. Estoy muy orgulloso y ahora que me desempeño como coordinador del doctorado y de la maestría en Literatura Hispanoamericana, la tarea de investigación la entrelazo con mi labor como poeta, a través de la revista Círculo de Poesía, pero también hay que decir que son cosas que no hago solo, se hacen en una comunidad académica.
“Tengo la certeza absoluta de que no hay un lugar en México donde se trabaje con más ahínco, con más fervor, con más profundidad la poesía que en nuestra Facultad de Filosofía y Letras de la BUAP”, concluye convencido.










